Almeja pollo

El nombre vulgar responde exactamente a su nombre latino

Esta especie de almeja, muy cercana a T. decussatus o almeja fina, presenta, igual que ésta, una coloración exterior bastante apagada, generalmente leonada con jaspeados más pálidos. Con frecuencia se la encuentra en compañía de la almeja fina sobre las playas arenosas de la zona litoral, enterrada a 5 ó 6 cm de profundidad. Ambas especies se entierran de la misma manera. Se puede observar un curioso fenómeno cuando uno de estos moluscos se mueve y entra en contacto con otro individuo cómodamente instalado. Este último, a pesar de los bruscos movimientos de su vecino, no cede ni un milímetro y sus dos sifones permanecen tranquilamente abiertos, contentándose con lanzar de vez en cuando un chorro de agua para limpiarlos de la arena que le ha echado encima su bullicioso compañero. En esta fase, si los animales se observan en un acuario, es de notar que si se toca la almeja fina con la mano, ésta, imperturbable y como indiferente al trajín de la almeja pollo, sin embargo, retraerá inmediatamente los sifones, ¡permaneciendo en estado de alarma! ¿Tendrán las almejas conciencia de su medio y, lo que es más, serán capaces de distinguir entre los empujones de uno de los suyos y el contacto de una mano humana? Presentan otra característica sorprendente: cuando se saca a una del agua, es capaz de emitir sonidos graves; en ese momento, los bordes del manto forman una pequeña cavidad, están ligeramente abiertos, como una pequeña boca, y cuando ambos labios se separan, vibran.

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