Anade rabudo

Se caracteriza por su larga cola

El ánade rabudo se distingue de las otras especies por su larguísima cola. Es un pato de superficie, que gusta de chapotear en agua poco profunda, en donde se alimenta principalmente de vegetales. Es, sin duda, el más elegante de los patos europeos. Sin embargo, hemos de hacer notar que únicamente el macho tiene un bello plumaje, puesto que la hembra posee colores apagados. Más pequeño que el ánade real, el ánade rabudo tiene un aspecto más alargado y esbelto. Es muy desconfiado, y se alimenta especialmente en el crepúsculo y durante la noche. Es huraño y emprende el vuelo a la mínima alarma. Se le ve poco cerca de las riberas de los lagos y los cañaverales, ya que prefiere las extensiones de agua al descubierto, en donde pueda ver de lejos y detectar rápidamente la aproximación de un peligro. El ánade rabudo se mezcla, a veces, con otras especies, pero suele preferir la compañía de sus semejantes. No es, sin embargo, gregario, y los grupos que forma no suelen sobrepasar los 50 ó 60 individuos. Este pato es migrador. Inverna en Europa central y meridional y emigra hacia el norte para reproducirse. Es muy común en las tundras y las turberas, así como en los eriales y pantanos próximos a lagos o al mar. Construye su nido a ras del suelo, entre las plantas bajas, pero sin tomar ninguna precaución particular para esconderlo. La parada nupcial del ánade rabudo se parece mucho a la del ánade real. Si un intruso sorprende a una pata acompañada de sus patitos, ésta efectúa una maniobra de despiste, chapoteando y convulsionándose violentamente como si estuviera herida, con el fin de desviar la atención del enemigo y alejarlo de los pequeños.

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