Anade real

Es el antepasado de nuestros patos

El ánade real es el pato mejor conocido y más extendido de Europa. ¿Qué sería de nuestros lagos y estanques sin esta hermosa ave tan simpática? Aunque existen numerosas especies de patos salvajes, pensamos rápidamente en el ánade real al evocarlos. El ánade real no es exigente y se adapta fácilmente a los más variados medios naturales. La menor charca le atrae y puede llegar a establecer su domicilio en estanques de algunos metros cuadrados, disimulados en la profundidad de los bosques. El ánade real pasa gran parte de su vida en tierra, donde se encuentra a gusto, pero le agrada el agua y busca las zonas húmedas para juguetear y reproducirse. En los lugares donde no se le molesta, el ánade real tiene costumbres diurnas y despliega su actividad en pleno día, pero allí donde teme ser perseguido, se vuelve casi domésticos enteramente nocturno. Por otra parte, diremos que sus vuelos migratorios estacionales los efectúa de noche. Increíblemente tímido y desconfiado, el ánade real sabe muy bien esconderse en lo más profundo de la vegetación de un pantano, en cuanto presiente peligro. Se queda inmóvil horas enteras, esperando pacientemente que los intrusos se alejen. Es astuto, muy inteligente y sabe desbaratar las tentativas de ataque de los zorros y de otros carnívoros. El ánade real es sociable durante buena parte del año, excepto en la época de reproducción. La hembra, entonces, se aísla y cría sola a su progenie. Durante la muda de verano, los ánades reales no pueden volar y llevan una existencia de lo más discreta, haciéndose prácticamente invisibles. Es un ave polígama y cada macho se ocupa de dos o cuatro hembras.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *