Anémona plumosa

Una actinia con muchos tentáculos

Las anémonas de mar son animales solitarios y desprovistos de esqueleto, al contrarío que los corales, con los que están emparentados. Pertenecen a la clase de los antozoos, término' que significa «animales-flor». Son hexacoraliarios, es decir, que el número de sus tentáculos es un múltiplo de seis. La anémona plumosa, Metridium senile, está muy extendida por las aguas del norte de Europa, aunque también en las aguas templadas. Se la encuentra muy frecuentemente en las costas del Pacífico, donde se extiende desde Alaska hasta California. Vive cerca de la costa, aunque siempre alejada de los rompientes de olas. El animal, fijo en su base, presenta en su parte superior una boca redondeada o peristoma, rodeada de numerosos tentáculos. Además, a veces presenta filamentos urticantes. El abanico de colores de la anémona plumosa es extraordinario. Las hay rojas, blancas, grises y marrones. Por otra parte, esta anémona es la que ha echado abajo la teoría según la cual el color oscuro de las anémonas desempeñaría el papel de una pantalla protectora contra el sol para los tejidos sensibles. En efecto, la Metridium senile es tanto más blanca cuanto más iluminada está. Los tentáculos de la anémona plumosa son los puntos sensibles de su cuerpo. La anémona plumosa, por falta de coordinación en sus movimientos, se hiere a menudo en las rocas, pero, en lugar de ser esto una desventaja para el animal, estos accidentes dan origen a una interesante multiplicación. En efecto, cada fragmento así perdido se redondea y regenera un nuevo individuo.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *