Anhinga

Nada con el cuerpo totalmente sumergido

la anhinga, también llamada pato-aguja o pato-serpiente debido a su aspecto reptiliano, se parece bastante al cormorán, aunque estas dos aves no estén realmente emparentadas. Con el nombre de anhinga designan los indios del Amazonas a esta ave acuática. Existen cuatro especies de anhingas. A diferencia de la mayoría de los cormoranes, que viven en el mar, la anhinga prefiere las aguas tranquilas de los lagos y los ríos. También se la encuentra en los grandes pantanos. Pasa una buena parte de su tiempo suspendida con dejadez sobre una rama de árbol cercana al agua, donde seca su plumaje extendiendo sus alas, o al contrario, dejándolas pender a lo largo de su cuerpo, como si estuviera cansada. Es una gran nadadora, que se propulsa con sus patas palmeadas. En la superficie, nada frecuente mente con sólo la cabeza y el pescuezo fuera del agua. Puede modificar su flotabilidad a voluntad, de dos maneras: o pega sus plumas contra el cuerpo, soltando el aire que retienen, o bien expulsa el aire contenido en sus bolsas aéreas. Esta ave se alimenta de peces, de crustáceos y de ranas, que pesca bajo el agua. Sube a la superficie después de haber capturado una presa. La echa al aire para volver a cogerla diestramente con el pico. Este manejo puede repetirse muchas veces hasta que la presa está colocada correctamente para ser tragada. Después de su comida, el ave arroja las espinas. La anhinga anida en pequeñas colonias sobre los árboles y los matorrales que dan al agua. Cuando nada o pesca, balancea curiosamente el pescuezo de delante a atrás.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *