Avefría espolada

El macho ventila el nido si es necesario

Esta avefría debe su nombre al hecho de presentar, en el ángulo del ala, un espolón córneo, puntiagudo y encorvado. Esta excrecencia es sólo visible de cerca, cuando el pájaro está volando. Es un habitante de las aguas salobres o de las extensiones de arena o fango seco que rodean las marismas; siempre donde la rala vegetación esté compuesta de barrillas, matas de gramíneas y juncos, aunque esta avefría también frecuenta los prados y campos. Su vuelo se parece al de la avefría con copete, pero en el suelo se parece a una de las representantes del género CEdicnemus cuando ésta huye caminando. El macho no defiende verdaderamente un territorio; sin embargo, parece ser que en la época de la reproducción se forman pequeñas colonias, aunque bastante flexibles, y las cornejas que pasen cerca de los nidos serán entonces violentamente atacadas. El peligro más importante que amenaza a los huevos son los rebaños (vacas, búfalos domésticos) que pisotean los nidos. El avefría espolada se reproduce a finales de abril y en mayo; su reclamo es distinto al de la avefría con copete. El nido es un agujero excavado en la arena, cubierto de trocitos de hierba, junco, madera y conchas. El macho participa en buena parte de la incubación; incluso, a mediodía, cuando hace mucho calor, abanica los huevos: se coloca de pie encima de ellos para hacerles sombra y se balancea sobre sus patas medio dobladas. Si alguien se acerca a su nido se alborota. Su alimentación se compone de insectos (hormigas, moscas y coleópteros acuáticos).

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