Avutarda crestada

Ejecuta acrobacias aéreas no sólo para la parada

Sudáfrica es una región rica en avutardas, pues viven allí no menos de diez especies, aunque algunas de ellas han sido tan cazadas que sus efectivos son muy reducidos. En ciertas zonas, estas aves han llegado incluso a desaparecer. Su tamaño varía (en altura) de 30 cm a 1, 30 m. El moño rojo del macho es característico de la Lophotis ruficristata; la hembra carece de él. Se diferencia también por la ausencia de gris en la cabeza y la pechuga moteada, no de color gris; finalmente, no tiene negro en el mentón. Común en las sabanas secas, salpicadas de acacias y maleza, esta especie pasa parte de la jomada a la sombra de la vegetación. Su vuelo es rápido, aunque breve, e incluye a menudo acrobacias semejantes a las que el macho efectúa durante las paradas nupciales. El ave se deja caer, bruscamente, como una piedra desde una altura de unas docenas de metros y, en el último momento, abre de nuevo sus alas y tras un suave deslizamiento se posa. Al mismo tiempo, castañetea el pico. Aparte de esto, es silenciosa. Los coleópteros y otros insectos y substancias vegetales forman el menú habitual de la avutarda crestada. La nidificación tiene lugar entre octubre y febrero en Sudáfrica. Los huevos, verdosos o amarillentos, están manchados de marrón, pardo y gris. La puesta se realiza sobre la tierra, con la que se confunde. Los polluelos están a su vez muy bien camuflados y escapan a las miradas, sobre todo si permanecen quietos. Los especialistas distinguen varias subespecies, al este, oeste y sur del continente.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *