Avutarda negra

Vive en diferentes biotopos

Antaño ampliamente distribuida y común, esta especie escasea en la actualidad y su distribución ha quedado más limitada. Es posible que haya sido su plumaje contrastado lo que la ha perjudicado, haciéndola visible a gran distancia. La hembra se diferencia del macho por la coloración de la cabeza, cuello y pecho, listados en negro y rojizo, tono negruzco del vientre y por la parte inferior del pecho en blanco. Además, es más pequeña. Muy ruidosa cuando es molestada, esta ave tiene un hábitat variado: se la ha observado no sólo en la sabana, sino también en las dunas costeras y en las praderas de las mesetas. Vive en parejas. En la época de la reproducción, el macho efectúa evoluciones aéreas, tras las cuales desciende con las patas colgando. Su batir de alas es rápido, pero no avanza demasiado deprisa; como no es muy resistente, suele posarse poco después de haber levantado el vuelo y corre un trecho antes de detenerse para vigilar si hay algún peligro. En ese momento, se endereza y permanece inmóvil. Muy discreta, la hembra suele esconderse en las hondonadas y resulta difrcil observarla. El nido es un agujero guarnecido de hierbas; está bien camuflado y, como las aves adultas ejercen una gran vigilancia, es raro encontrarlo. Los huevos pardo claro están manchados de pardo más oscuro. La puesta se efectúa entre agosto y octubre en la provincia de El Cabo. La avutarda negra comprende 3 subespecies que se diferencian por la coloración de las rayas que atraviesan la parte superior del cuerpo y la tonalidad más o menos oscura del plumaje.

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