Barbo llave

Presenta rayas a ¡o largo y a lo ancho

Los ciprinos forman el grupo de peces que cuenta con el mayor número de especies actualmente conocidas. Originarios de Asia, han ido invadiendo progresivamente todas las aguas dulces de la Fierra. Sólo han detenido su conquista en las inmediaciones de América del Sur, región ocupada por sus parientes cercanos: los carácidos o caracínidos. Recordemos que los ciprinos o ciprínidos se diferencian de los caracínidos por la ausencia de dientes bucales, sustituidos en ellos por dientes faríngeos. Muchos llevan barbillas alrededor de la boca, lo que recuerda sus lejanas afinidades con los peces-gato. Pero aquí, las barbillas suelen ser muy pequeñas y limitadas, como máximo, a 2 pares, excepcionalmente a 3 pares. Estas barbillas han dado su nombre al imponente grupo de los barbudos, que algunos autores han intentado dividir en Barbus, Barbodes y Puntius. Como existen numerosas especies intermedias entre estos diferentes géneros, conservarnos aquí el de Barbus en el sentido más amplio. Raros son los barbos rayados longitudinalmente y muchos los que tienen rayas verticales. En el barbo de llave, las rayas laterales combinan los dos casos y el dibujo que forman recuerda a una llave. Es un barbo típico por su morfología general con sus dos pares de barbillas en particular. Lleva también una vida gregaria y omnívora. Su natación es menos rápida, comparada con la de especies más pequeñas. Como les ocurre a muchos otros barbos, el macho es más pequeño, más impetuoso y tiene un color más vivo que la hembra. Debido a lo variable de su colorido, a veces se le confunde con el barbo de Duncker.

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