Bermejuela centroeuropea

Vive en simbiosis con un molusco de agua dulce

La bermejuela figura entre los peces más encantadores de la fauna europea. Es una especie de pequeño tamaño, bastante parecida al gobio, con el que se le confunde a veces. Medianamente coloreados durante la mayor parte del año, los machos adquieren colores fuertes e irisados en el momento de la reproducción. La bermejuela se alimenta sobre todo de larvas de dípteros. Lo más interesante de la bermejuela es su modo de reproducción. La presencia de anodontes, unos moluscos de agua dulce, es indispensable. En la época de la puesta, el macho, por sus colores, excita a la hembra que nada a su alrededor. Los dos se entregan a largas evoluciones de apareamiento. De la cloaca de la hembra sale un tubito, que se alarga con bastante rapidez. En cinco horas, puede alcanzar los 5 cm de largo. Este tubo sirve para introducir los huevos en el cuerpo del molusco. Cuando la hembra, dispuesta para desovar, descubre a uno de estos moluscos, se abalanza hacia él y pone rápidamente sus huevos en el sifón, que es ese gran tubo extensible por el que el molusco aspira el agua necesaria para su respiración. El macho llega mientras tanto y deposita su esperma, o lechaza, en el sifón del mejillón, lo que ocasiona la fecundación de la puesta que se encuentra al nivel de las branquias del bivalvo. Después de la eclosión, los alevines de la bermejuela permanecen más de un mes en la cavidad branquial del anodonte, donde se encuentran en perfecta seguridad. Gozan de un agua constantemente renovada por la respiración de su huésped. Hecho curioso, los anodontes nunca cierran sus valvas cuando la bermejuela hembra va a depositar la puesta.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *