Bígaro común

Importados en Inglaterra, los bígaros limpian de algas los viveros de ostras

Este bígaro, el más corriente, es el célebre bígaro negro, también llamado caracolillo. Es un modesto gasterópodo con una concha gruesa y oscura de ópex puntiagudo, de un tamaño rara vez superior a los 3 cm y que se encuentra abundantemente en todos los mercados de pescado y en las barras de los bares. Digamos, de paso, que los gorriones de las Hébridas parecen apreciarlo particularmente durante el invierno. Su forma de reptar es poco corriente para un gasterópodo. Su pie se encuentra dividido por una línea longitudinal y los dos lados así separados avanzan alternativamente, de manera que parece que camina. Su hábitat se sitúa cerca de la línea de las mareas bajas (de ahí el nombre littorea) y a veces, incluso más arriba, sobre las rocas y las piedras, pero siempre cerca de la arena. Este molusco es notable desde el punto de vista de la adaptación, porque muestra tendencia a colonizar tierra fírme; esta comprobación ecológica se explica por una profunda modificación fisiológica. El bígaro presenta branquias en regresión parcial y, lo que aún es más notable, una organización pulmonar en lo alto de su cavidad paleal, muy vascularizada y funcionando como un minipulmón. El bígaro parece guardar gran fidelidad al lugar donde vive y, si se aleja para comer algas, vuelve siempre al mismo sitio. Parece como si se orientara gracias a una verdadera brújula solar, porque es capaz dé distinguir los planos de vibración de la luz polarizada; al reptar, deja marcas en forma de U y van en dirección al sol volviendo hacia su hábitat.

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