Buitre de cabeza blanca

Se distingue por su lanosa coronilla blanca

Silencioso y solitario, este buitre se muestra pocas veces en grupo sobre un cadáver o en un abrevadero (sin embargo, se ha visto una decena bebiendo). Cuando se posa en un árbol para dormir, lo hace solo o con su pareja. La mayor parte de la jornada está planeando en el cielo, en busca de un buen cadáver. También sabe contentarse con -pequeños animales y con aquéllos que ha matado un serval o un águila. Se le ha podido observar despedazando blamencos jóvenes, pequeños antílopes y lagartos. Probablemente, es capaz de matar por sí mismo animales recién nacidos o salidos del huevo y aún inmóviles. En caso de necesidad, se contenta con saltamontes y otros insectos alados, como las termitas que enjambran. Su nido está en un árbol espinoso (acacia) o en un baobab, a partir de los 6 m de alto. Es una construcción plana, ancha, que mide 1, 5 m de diámetro y tiene una copa de 60 cm de ancho, aproximadamente. Está hecho con hierbas y el interior está forrado de hierbas y pelos. El huevo es blanco y la puesta tiene lugar entre mayo y agosto en Rodesia, entre junio y agosto en Kenya. La hembra se encarga sola de la incubación. Los jóvenes buitres difieren de los adultos por su librea más oscura y la casi ausencia de blanco, salvo en la cabeza y el buche. Al hacer eclosión, tienen un plumón blanco, menos en la parte inferior de la cabeza, que es pardo oscuro. En vuelo, los adultos son reconocibles por su cabeza blanca, sus remeras secundarias del mismo color (son las plumas del ala más próximas al cuerpo) y, cuando se les ve desde abajo, por la banda pectoral oscura y bordeada de blanco.

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