Camarón barbero

Un animalito lleno de gracia

Su cuerpo, de apariencia menuda, está adornado de franjas alternativamente blancas y rojas. Este animal puede clasificarse también entre las especies «limpiadoras», cuya actividad comienza con un ceremonial de presentación y de «toma de contacto» entre el «paciente» y el «cuidador», realizado con mímicas particulares. Las antenas blancas, muy largas, tienen una función de reconocimiento, es decir, le permiten «tantear» a su huésped para, antes de prodigarle sus cuidados, conocer sus intenciones. Más vale perder una antena, que volverá a crecer como cualquier apéndice en las mudas sucesivas, que perder la vida... En realidad, parece ser que este crustáceo es limpiador tan sólo ocasionalmente, e incluso limita sus costumbres a un número reducido de especies. Su alimentación se compone, en gran parte, de pequeñas presas y otras partículas comestibles, que busca explorando metódicamente, con sus antenas y su primer par de patas provisto de pinzas, los menores rincones del fondo marino. Es animal territorial, que tolera con dificultad la presencia de un congénere en su espacio vital. Por ello, los acuariófilos han de mostrarse prudentes y atentos cuando introducen varios ejemplares en un mismo acuario, ya que a veces se matan entre sí. En ocasiones, sin embargo, se constituye una pareja que se aloja en el mismo refugio Los salientes rocosos son, a tal efecto, particularmente apreciados.

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