Cangrejo ermitaño

Se aloja en una concha

Uno se pregunta qué singular animal será éste que lleva a la espalda una concha y que posee patas largas para poder huir tan rápidamente. Se trata de un pequeño cangrejo, conocido como cangrejo ermitaño, pero también como paguro. Este animal marino está bien adaptado morfológicamente a la vida en una concha, porque tiene un abdomen blando y carente de caparazón protector. La pinza derecha está más desarrollada que la izquierda, y, además de su función de pinza rapadora de presas, sirve al cangrejo ermitaño para cerrar la entrada de la concha en el interior de la cual se ha establecido. Hay multitud de especies de paguros, el mayor de los cuales es el famoso cangrejo de los cocoteros, especie en la cual los adultos han dejado de vivir en una concha, ya que no encuentran ninguna suficientemente espaciosa. Desde su más tierna infancia, el pequeño ermitaño se pone a buscar una concha vacía de tamaño apropiado. Se instala en ella y ya no hay quien le saque de allí. A medida que va creciendo, cosa que hace por medio de mudas sucesivas, el cangrejo ermitaño busca una concha que tenga la amplitud correspondiente a la de su abdomen. Este crustáceo constituye un ejemplo bastante raro en el reino animal, de una especie cuya supervivencia depende esencialmente de la existencia de otros animales, en este caso moluscos, cuya vivienda adopta. El cambio de concha se hace rápidamente, porque al cangrejo ermitaño no le gusta encontrarse expuesto e indefenso. Antes de dejar definitivamente un refugio que se ha quedado exiguo, el animal busca un nuevo apartamento, lo inspecciona cuidadosamente con sus pinzas, y luego, si le parece aceptable, se mete rápidamente en él.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *