Caracol pintado

Su ornamentación puede variar hasta el infinito

El caracol pintado, llamado con la mayor frecuencia amphidroma, de su nombre genérico Amphidromus, es sin dura el más bonito representante de todos los gasterópodos terrestres. Su colorido es asombroso, tanto por su vivera como por las innumerables combinaciones de manchas y rayas policromas. Una de las particularidades de este molusco es la mayor o menor especificidad de sus plantas alimenticias, porque es vegetariano. Algunas especies de amphidromas, y también de otros géneros de gasterópodos emparentados, son exclusivos habitantes de una planta huésped; otros, por el contrario, muestran una mayor o menor indiferencia y roen el parénquimá de las hojas sin preocuparse demasiado de la especie. La gran mayoría, si no la totalidad, de los caracoles pintados son estrictamente arborícolas y no bajan nunca al suelo. Debido a esta insularidad (el término se ajusta perfectamente a este tipo de hábitat) las poblaciones locales, altamente diversificadas; han podido desarrollarse estando a veces restringidas a una selva, a un bosque-cilio y, a veces, a un solo árbol. Se afirma incluso que los caracoles pintados se hallan aún en plena fase de especiación, cosa que parece perfectamente posible. Las diferentes islas de la Sonda, y también los archipiélagos de numerosas islas polinesias, albergan a muchas especies, subespecies, razas y formas de amphidromas y otros caracoles pintados arborícolas. Además de la extensa gama de las variabilidades individuales, hay que tener en cuenta el hecho de que los ejemplares jóvenes presentan diferente colorido que los adultos, lo cual no ayuda a simplificar la clasificación.

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