Chromodoris

Las temperaturas extremas ie provocan una anestesia general

Este nudibranquio pertenece al suborden de los Doridoideos, que rea-grupa a los moluscos más magníficamente coloreados. Chromodoris tiene un cuerpo estrecho y alargado, comprimido lateralmente, de un color vivo, pero con frecuencia sujeto a variaciones; su dorso desnudo, desprovisto de concha, presenta unas bonitas branquias plumosas dispuestas en línea. La cabeza, recubierta del manto, que es más corto que el pie, lleva tentáculos anteriores poco desarrollados. Se encuentra el género Chromodoris hacia los 10 ó 12 m de profundidad, donde vive esencialmente cerca de las piedras; pero a veces ocurre, cuando el mar está en calma, que evoluciona por la superficie de las áreas rocosas. Este animal es sensible a la luz, que le atrae: se dice, pues, que presenta fototropismo positivo. Sin embargo, si se encuentran algunos individuos agrupados en una zona de sombra, el fenómeno se debe simplemente a que la sombra provoca en ellos un retraso del metabolismo; por ello, cuando caen en tales zonas por casualidad en alguna de sus marchas, se quedan completamente apáticos. Además de los ojos, existen en estos moluscos otros órganos fotosensibles, ya que, tras la ablación de aquéllos, la sensibilidad a la luz no cambia. Se ha demostrado que la ablación de los ojos afecta a la parte posterior. Así, la parte anterior depende de otros fotorreceptores. Chromodoris es también sensible a la temperatura.

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