Ciervo volante

Es completamente inofensivo a pesar de sus grandes pinzas

El ciervo volante es a la vez el mayor y más impresionante dé todos los coleópteros de Europa. El macho posee un magnífico par de pinzas dentadas y guarnecidas de puntas parecidas a la cornamenta de un ciervo, lo que precisamente le ha valido su nombre científico de lucanus cervus y el de ciervo volante, empleado en lenguaje popular. La hembra, más modesta, no posee más que unas pinzas muy cortas, que apenas sobresalen de la parte frontal de la cabeza. Este notable coleóptero pertenece a la familia de los lucánidos, que reúnen cerca de 1.100 especies distribuidas por el mundo entero. Algunos ciervos volantes se adornan de brillantes colores, dorados o verde esmeralda, pero la mayor parte de ellos son mates, pardos o negros. La biología de los ciervos volantes no ofrece particularidades espectacula res. La hembra fecundada pone su: huevos en la madera carcomida de un tronco de árbol. Las larvas, minúsculas al principio, devoran la madera de la cual asimilan la celulosa y sí desarrollan en la oscuridad y humedad sin ver nunca la luz. El desarrolle larvario dura varios años, tras lo cual llegan a la madurez y sufren una me tamorfosis que las transforma en ninfas. Las ninfas son inmóviles y no se alimentan. Cierto número de sema nas más tarde nace el ciervo volante adulto, que se abre un pasadizo hacia el exterior para emprender el vuelo El ciervo volante es un insecto nocturno, de vuelo pesado y zumbante Se le puede observar alrededor de los robles y los castaños, que son lo árboles de los que se alimenta. Lo machos sostienen furiosos combate por la posesión de una hembra, con la que se aparean antes de morir.

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