Efímera

Su vida sólo dura unas horas

Como su nombre indica, la efímera no tiene una larga vida. Es un insecto muy particular, cuyas numerosas especies constituyen uno de los órdenes más notables. Los adultos poseen dos alas anteriores bien desarrolladas. Por el contrario, el par de alas posteriores es pequeño o incluso puede llegar a faltar. El cuerpo, alargado, termina en largas sedas o filamentos llamados cercos. La biología de las efímeras es digna de interés, ya que estos frágiles insectos consagran prácticamente toda su breve existencia a la reproducción. Una vez nacido el insecto, no se alimenta, ya que no tiene boca funcional. Con este dato, se concibe que su vida no pueda durar mucho. Las efímeras nacen casi siempre al mismo tiempo y los machos se juntan en enjambres para revolotear en el aire como si de nubes se tratara. Estas concentraciones de machos atraen a las hembras, siendo, cada una de ellas, fecundada por un «bailarín». La pareja se aleja del enjambre para aparearse. El macho muere casi inmediatamente después de la copulación. La hembra vive justo el tiempo necesario para poner los huevos. Sobrevuela el agua y va dejando caer los huevos sin posarse. En algunas especies de efímeras, las hembras paren larvas vivientes que han hecho eclosión en el cuerpo materno. El desarrollo de las larvas siempre tiene lugar en el agua. Las larvas comen vegetales y tardan uno o varios años hasta que alcanzan el estado adulto. La ninfa sale del agua para transformarse en el insecto adulto.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *