Escardino

Se híbrida fácilmente con el gobio

Los pescadores de río lo conocen bien, pues es tan corriente como el gobio, con el que a menudo se le confunde. Ambas especies componen la alimentación básica de los grandes carniceros (lucio, perca) en las piscifactorías donde se les llama peces de acompañamiento o peces-forraje. Al contrario que el gobio y, a pesar de lo que indica su nombre latino, el escardino no tiene los ojos rojos sino dorados (erytrophtalmus, nombre específico del escardino, significa «de ojos rojos»), mientras que en el gobio el iris es francamente rojo. Sin embargo, sus aletas natatorias ventrales y anal están más vivamente coloreadas que las del gobio, cuyo cuerpo además es menos elevado que el del escardino. Finalmente, en este último, la dorsal está colocada claramente más atrás que la vertical de las ventrales, mientras que en el gobio no se encuentra tan atrás. Estas son las principales características distintivas de las dos especies cuando no se han hibridado. En este caso, las características son intermedias. Merece señalarse —pues es un caso raro en la naturaleza— que los híbridos son fértiles, de modo que en su descendencia aún se diluyen más las diferencias. El escardino se mantiene en aguas tranquilas y ricas en vegetación. Es omnívoro y se alimenta tanto de larvas de insectos, de crustáceos y de plancton como de algas o de vegetales superiores. Vive con la mayor frecuencia en grupos, cerca de la superficie en verano; más profundamente en primavera y otoño. En la estación fría vive cerca del fondo.

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