Esfenodón

Es un verdadero fósil viviente

El esfenodón, llamado también «matara», ocupa un lugar muy particular y aislado entre los reptiles. Es el único superviviente de un orden cuyos miembros se han extinguido hace millones de años. Su localización, en pequeños islotes aislados alrededor de Nueva Zelanda, la mayoría de ellos de difícil acceso, le ha permitido sobrevivir a salvo de los depredadores. No tiene orejas externas y tanto su anatomía como su esqueleto presentan un sinnúmero de particularidades únicas en el mundo. Posee un tercer ojo, llamado ojo pineal, ubicado encima del cráneo y dirigido hacia arriba. Se supone que el ojo pineal fue un órgano sensorial funcional y propio de ciertos reptiles prehistóricos, pero no se sabe cuál era su función exacta. Al esfenodón le gustan las bajas temperaturas. Sufre físicamente cuando el termómetro sobrepasa los 15° C. Por el contrario, temperaturas de —4 ° a -6 ° C no le impiden dedicarse a sus ocupaciones normales. A decir verdad, las ocupaciones de este reptil son muy reducidas. Se mueve poco y su apetito no nos serviría de ejemplo. El esfenodón es muy frugal y se contenta con algunas lombrices o insectos. Su digestión es muy lenta. Pacífico por naturaleza, el esfenodón sabe sin embargo defenderse cuando se le molesta. Araña y muerde con fuerza, emitiendo unos gritos parecidos al croar de las ranas. Respira con lentitud, una vez cada siete segundos y puede retener la respiración durante casi una hora.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *