Eumeces

Un escíncido muy extendido en Africa del Norte

El eumeces, del que se conocen una docena de especies es un escíncido de cuerpo voluminoso y rechoncho, caracterizado por una gruesa y ancha cabeza, cuya boca está armada de numerosos dientes puntiagudos que le permiten mantener sólidamente a sus presas, así como ocasionar mordeduras dolorosas al imprudente que quiere atraparlo sin tomar precauciones. Su cuerpo está ornamentado con bandas transversales anaranjadas, sobre un fondo más o menos cobrizo. El eumeces de Argelia, Eumeces algeriensis, del que todo un grupo familiar está representado en esta ficha, es el mejor conocido. Se le captura en grandes cantidades para venderlo en Europa a los aficionados a los reptiles. El hábitat natural de este escíncido es el desierto, no el desierto absoluto, de arena o piedras, sino las zonas áridas en donde crece una vegetación xerófila achaparrada. A pesar de sus miembros proporcionalmente cortos e insuficientemente desarrollados, el eumeces sabe dar pruebas de agilidad cuando le es necesario; alarmado, huye rápidamente para resguardarse en un agujero o bajo la protección segura de una piedra. Gran amigo del sol, pasa largas horas exponiéndose a los rayos matinales. Podríamos buscarle en vano al mediodía, ya que entonces la temperatura es demasiado elevada y permanece al fresco bajo tierra o debajo de las piedras, y no vuelve a salir hasta el final de la tarde. El régimen alimenticio del eumeces consiste en insectos y larvas, pero a veces devora huevos y pajarillos recién nacidos, que descubre en los nidos de pájaros terrestres. En cautiverio, el eumeces se domestica bien y da pruebas de una gran longevidad, siempre y cuando reciba los cuidados y alimentación apropiados.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *