Fulgora

Se creía que emitía luz

La familia de los Fulgóridos o «porta-linternas», presente sobre todo en las regiones tropicales, posee representantes con una forma extraña. La mayor parte de los miembros de esta familia, que comprende unas veinte especies, tienen la cabeza prolongada hacia delante por una excrecencia de longitud variable, a veces imponente, que le da un aspecto singular. Algunas fulgoras pueden alcanzar 15 cm de longitud y sus alas tienen tantos colores como las de las mariposas. Su sobrenombre de «porta-linternas» proviene de un insecto particular de América del Sur, la fulgora del Surinam, F laternana, que en otro tiempo tenía la reputación de emitir luz. El nombre científico del género proviene, por otra parte, de la palabra latina fulgor: resplandor, rayo. Sin embargo, nadie ha podido probar todavía que una fulgora sea luminosa... Una especie vive en Europa meridional: Fulgora europaea Lejos de tener un aspecto tan extraño, esta fulgora europea parece una cigarra verde con alas vitreas, aunque su tamaño es decididamente más pequeño. En el suborden de los Homópteros, las fulgoras son los representantes más primitivos de las cigarras, sin poseer ningún aparato sonoro. Algunas especies exóticas tienen la facultad de producir una especie de cera blanca, que despiden por la parte trasera del abdomen. Esta cera forma filamentos reunidos en forma de ramilletes o en colas rastreras, que refuerzan aún más el extraño aspecto de estos insectos Esta secreción se renueva regularmente y puede servir de alimento a algunas mariposas pequeñas, cuyas larvas viven en el mismo cuerpo de las fulgoras.

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