Gila terrible

Su aspecto se aleja muy poco del de sus antepasados

En julio, o a principios de agosto, la hembra de la gila terrible cava un hoyo de unos diez centímetros de profundidad y deposita en él unos huevos envueltos en una cáscara flexible y apergaminada. Este grueso lagarto posee, como su congénere californiano, un aparato ponzoñoso semejante al de las serpientes. Son los únicos saurios venenosos. El veneno es producido por unas glándulas salivares situadas en el maxilar inferior, y que se abren a cada lado de la cavidad bucal. Los dientes inferiores, largos y curvados hacia atrás, van provistos de surcos destinados a albergar el veneno hasta el momento de la mordedura. El veneno llega a la base del diente por una acanaladura. Al romperse un diente, es rápidamente reemplazado por otro. El veneno es más activo para los animales horneotermos. La cantidad necesaria para matar un ratón es de 10 mg por kilogramo, y de 400 mg para una serpiente. Este lagarto es muy resistente a su propio veneno; su mordedura, con ser dolorosa, no es realmente mortal para un hombre sano. Aunque habita en lugares áridos en los que la vegetación predominante es de cactus, la gila terrible sabe nadar. Se le ha visto asimismo en bosques de pinos. Cuando hace mucho calor, se resguarda en alguna madriguera abandonada o en un hoyo que ella misma cava, de donde sale al anochecer. Su alimentación se compone de otros lagartos, de serpientes, pequeños roedores, pajarillos y huevos. El color de los ejemplares adultos es bastante apagado, y son los jóvenes los que presentan los tonos más vivos.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *