Gorila

Un monstruo pacífico que no ronca

A pesar de las leyendas que circulan sobre su ferocidad, el gorila es en realidad un monstruo bonachón, aunque dotado de una fuerza hercúlea. Habitante pacífico de las junglas africanas, lleva una existencia muy discreta. Existen dos subespecies distintas de gorila: el gorila de llanura, que, como su nombre indica, habita en la región costera del Golfo de Guinea, la cuenca del Zaire y Gabón; el gorila de montaña, que se encuentra muy localizado en las laderas de las altas montañas y de los volcanes de Africa Central. Se le encuentra en alturas de hasta 4.000 m, en los bosques de bambú constantemente bañados por la lluvia y envueltos en la niebla. Este mono, que es el gigante de los primates, vive en pequeños grupos compuestos de un macho adulto, dos o tres hembras y las crías. Cuando envejece, el macho, que es el jefe supremo del grupo, cambia de color y, al igual que el hombre, encanece. Sin embargo, en él no son los pelos de la cabeza, sino los de la espalda, los que se van poniendo grises. La misión del patriarca consiste en velar por la seguridad de su familia y en defender su territorio. El gorila se desplaza poco, puesto que la jungla de su alrededor le proporciona una alimentación abundante durante todo el año. Exclusivamente vegetariano, come hojas, frutos, grano y se regala con tiernos brotes y tallos de bambú, así como con troncos de bananeros. Su prodigiosa fuerza le permite partir una palmera o un bananero sin esfuerzo aparente. Cada noche se confecciona una especie de cama de hojas sobre la que se acuesta. Es un animal terrestre que se mantiene en el suelo. Solamente los jóvenes trepan y juegan entre las ramas.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *