Grano de café

Parásito organizado

Bien conocida por los niños que recogen su pequeña concha vacía en las playas, la Tnvia monacha, llamada «grano de café», es común en nuestras costas. Su concha en espiral, cuya última vuelta recubre a todas las demás, no está cerrada en el adulto por un opérculo, sino que éste está únicamente presente en las larvas. La concha acanalada está totalmente cubierta por un manto con manchas amarillas y negras. Este molusco, como las otras pocas especies que constituyen la familia de los Eratoideos, tiene una trompa muy desarrollada. Esta especie, de hábitat particular, está limitada a las ascidias compuestas como pueden ser las del género Botryllus. La Tnvia monacha es un epibiótico que vive sobre su presa, lo que le convierte en un carnívoro que se alimenta de su huésped. Introduce su larga trompa en la abertura bucal de los zoides de la ascidia y alcanza así las partes vitales del organismo. Aspirando, puede tomar el alimento necesario para su vida. Todos los animales de esta familia se alimentan así, bien sea a costa de tunicados, de hidrozoos o de alcionarios. Es también en el interior de su huésped donde nuestro parásito deposita sus huevos, que serán encerrados en una cápsula comunicada con la superficie de la ascidia por un largo cuello. Los Eratoideos tienen una larva equinospira que ofrece una particularidad. En el lugar de formación de la concha, se encuentra un espacio lleno de agua tisular, entre la concha del embrión y la capa externa. Esta concha está provista de numerosas espinas pequeñas, de ahí el nombre de equinospira, que le permiten flotar en el agua. Por lo tanto, se la considera planctónica.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *