Halichondria panicea

Un paso hacia la aparición del sistema nervioso

Es una de las esponjas corneosilíceas más corrientes de la zona de equilibrio de mareas, con su pariente cercana Hymeniacidon sanguínea. Su organización interna, muy evolucionada, les permite tener un gran número de cámaras vibrátiles (100 millones por cm3) que aseguran la circulación del agua y la alimentación. La tonalidad amarilla de la Halichondria se ve enmascarada a veces por una coloración verde debida a una sustancia química producida por las partes periféricas del animal y llamada «materia verde de Priestley». El estudio de los diferentes tipos celulares llevado a cabo sobre la esponja, aquí representada, ha demostrado la existencia de células nerviosas (del tipo clásico) que desembocan en las fibras musculares que permiten la contractilidad. Esto demuestra que los espongiarios, primitivos pluricelulares, presentan ya el primer paso de la evolución hacia la aparición de un sistema nervioso estructurado. Por otra parte, si se secciona una esponja hasta que no queden dos células juntas, se puede observar un reagrupamiento y una reorganización de las células libres que (a partir de una capa uniforme extendida en el fondo) van a formar pequeños trozos de esponja, capaces de crecer y crear de nuevo y rápidamente individuos completos. Esta capacidad de regeneración a partir del estado de disociación máximo, da a los espongiarios un puesto único en el mundo animal, al poderse efectuar fácilmente las uniones y las desuniones entre células desde el mismo comienzo de la organización pluricelular.

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