Iguana del desierto

Un pequeño representante de una gran familia

La iguana de desierto, llamada también iguana de Stansbury, es una pariente cercana de las grandes iguanas. Existen varias especies del género Uta, entre ellas la iguana ornada, Uta ornata, y la iguana de Stansbury, Uta stansburiana, son las más conocidas y las más extendidas. La iguana del desierto vive en las regiones áridas y semiáridas. Necesita, sin embargo, un mínimo de vegetación y es particularmente abundante en los bosques de matorrales espinosos. Tiene costumbres parcialmente arborícolas, cosa que no deja de ser curiosa tratándose de un reptil de zona árida. La cola larga y afilada posee en su cara ventral unas escamas salientes que ayudan al animal a trepar y a mantenerse en las ramas, formando un apoyo auxiliar. La iguana del desierto se encuentra también en las regiones rocosas; le gusta parmanecer en los oteros, desde donde localiza a los insectos que le sirven de alimento. Jamás se aleja de su madriguera, que es una grieta en la roca, una madriguera de mamífero o un orificio bajo una piedra. Cada iguana del desierto vigila el territorio que ha elegido y prohíbe el acceso a cualquier otro individuo del mismo sexo. Cuando se produce una violación de sus fronteras, intencionada o fortuita, el legítimo propietario se precipita sobre el intruso y ejecuta una parada intimidatoria para asustarle. Puede resultar después un combate ritualizado, y luego verdadero, en aquellos casos excepcionales en los que el visitante no quiera retroceder. La iguana del desierto vive por parejas, pero frecuentemente un macho dispone de varias hembras.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *