Lagarto siciliano

También llamado lagarto de las ruinas

El lagarto siciliano comprende numerosas subespecies que suelen corresponder a un lugar geográfico preciso. Todas estas variaciones se traducen sobre todo en una gran policromía de la especie. Sin embargo, siempre presenta una ancha banda vertebral, más o menos difuminada, manchada y bordeada de negro. La cara dorsal es típicamente verde, amarillenta verde oliva, marrón clara o grisáceo. Los flancos, de color marrón oscuro o grisáceo, están adornados de ocelos blancos y negros en una o dos filas. El dorso de la cabeza es marrón claro o gris azulado. La parte ventral, gris verdosa, blanquecina o de tonos verdosos, tiene pequeños puntos azules muy espaciados sobre las partes ventrales externas. Habita en Italia, Sicilia, Córcega, Cerdeña, la isla de Menorca, en la Provenza, en el sureste de España, la costa este del Adriático, en la Turquía europea y en muchas pequeñas islas del mar Tirreno y del Adriático. El lagarto siciliano se adapta a numerosos biotopos. Vive en lugares herbosos, en los bordes de los caminos, en campos muy despejados, en terrenos baldíos, viñedos y lugares arenosos junto al mar. Muy vivo y buen trepador, ocupa frecuentemente paredes rocosas donde se encuentra un poco de vegetación y también ruinas. Cuando le cogen, muerde en seguida. Caza, en tierra, diversos pequeños invertebrados que constituyen lo esencial de su alimentación que, sin embargo, comporta una proporción bastante elevada de materia vegetal.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *