Lamprima

Tiene unas antenas con maza fija

Los miembros del género Lamprima, caracterizados por su coloración con reflejos metálicos, se diferencian fácilmente de la mayoría de los demás Lucánidos, que son marrón oscuro o negros, casi sin reflejos. En algunos insectos, existe un dimorfismo sexual, es decir, una diferencia evidente que permite identificar inmediatamente un macho de una hembra. Puede tratarse de las dimensiones, el color o la forma del cuerpo; este úLtimo es el caso de los Lucánidos en que los machos presentan un alargamiento considerable de las mandíbulas. Este fenómeno está acompañado de un aumento del volumen de la cabeza y del pronoto, de manera qüe los músculos motores tienen superficies de inserción y el espacio necesario para mover y sostener este conjunto. Los machos utilizan estos apéndices durante los torneos en que se enfrentan por la posesión de las hembras. Intentan volcarse, colocando la cabeza debajo del cuerpo del adversario. El combate termina cuando uno de los contrincantes se encuentra con el abdomen hacia arriba o está herido, por ejemplo, si se cae de una altura, cuando el altercado se produce encima de un árbol. Según lo que se ha podido observar hasta ahora, no parece que las rivalidades de los machos impliquen la muerte de uno de los pretendientes. Se ha observado también otro fenómeno entre estos insectos: una gran variabilidad de tamaño de un individuo a otro. La familia de los Lucánidos, a la que pertenecen las lamprimas, se compone de unas 1150 especies representadas sobre todo en la región oriental, en las islas de la Sonda, en las Indias y en el resto del Sudeste asiático.

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