Litodes

Un cangrejo de las llanuras abisales

El fondo del mar alberga una fauna extremadamente curiosa, adaptada a una vida sin luz, bajo presiones de varios centenares de kilos por centímetro cuadrado. En una oscuridad total, donde las temperaturas se acercan a los 0ºC sin variaciones de más de medio grado a lo largo de todo el año, las llanuras abisales, a unos 3000 m bajo la superficie del mar, están pobladas por una fauna de muy pocos individuos que presentan una biomasa mil veces menor que la que existe en el litoral. Entre las especies que viven en los grandes fondos, los crustáceos están bastante bien representados y el litodes es un buen ejemplo de ello. No se trata de un cangrejo absolutamente típico: forma parte, como los paguros, del suborden de los anomuros. Su quinto par de patas está replegado en la cavidad branquial y sirve como cepillo branquial, pero, a diferencia de los paguros, no esconde su abdomen en la concha de un molusco. Este cangrejo de largas patas y con el cuerpo erizado de espinas, de un tamaño respetable, se parece mucho a los centollos, si bien éstos son auténticos cangrejos del suborden de los braquiuros. Se le encuentra normalmente entre 1500 y 4000 m de profundidad, en el Atlántico Norte. Hay otra especie de litodes más conocida por la gente: se trata del cangrejo de Kamchatka, vendido en Europa en conserva Algunos representantes de los litodes son tan numerosos entre 1000 y 2000 m de profundidad que actualmente se está pensado seriamente en explotarlos industrialmente con fines comerciales.

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