Lución

A pesar de su parecido con una serpiente es, en realidad, un lagarto

Ocurre frecuentemente que se confunde al lución con una serpiente. Es un error lamentable, ya que, en realidad, el lución es todo un lagarto, pero que ha perdido sus patas. No queda nada de sus miembros externos aunque, sin embargo, subsisten algunos vestigios en su esqueleto. El lución tiene el cuerpo cubierto de gruesas escamas de superficie brillante. su colorido varía considerablemente e incluso se conocen formas locales azuladas. Es fácil diferenciar al lución de una serpiente, ya que sus ojos están provistos de párpados móviles, mientras que las serpientes tienen los ojos cubiertos por una escama transparente y fija. El lución vive en las praderas y en otros lugares húmedos. No se le encuentra en lugares secos. Es un reptil sedentario, que puede quedarse toda su vida en el mismo territorio. Es noctámbulo, pero se muestra principálmente activo al amanecer y en el crepúsculo. Al contrario que los demás lagartos, que son amigos del sol, el lución prefiere las tinieblas y el frescor. No trepa, pero puede desplazarse bastante aprisa reptando. Se nutre principalmente de lombrices y de limacos que atrapa entre sus mandíbulas provistas de pequeños dientes cónicos, sacudiéndolos violentamente antes de tragarlos. Es un valioso auxiliar del agricultor y del jardinero. Tiene una gran necesidad de agua y bebe frecuentemente. Como los demás reptiles, se aletarga desde octubre hasta finales de marzo aproximadamente. En primavera, los machos luchan furiosamente por la posesión de una hembra. El lución tiene pocos enemigos, salvo los carnívoros y las aves de presa. Cuando se le agarra por la cola, la secciona él mismo; este fenómeno se llama autonomía.

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