Nasa reticulada

Escapa rodando como un pequeño toneI

En bajamar, en todas las costas del Mar del Norte, del Canal de la Mancha y del Atlántico se observa a este pequeño gasterópodo muy común. Es de la familia de los Nasáridos. Estos moluscos obturan su concha con un opérculo córneo. A menudo sucede que su pie tiene unos apéndices posteriores. Por otra parte, el manto se prolonga en un largo sifón, muy útil al animal. La familia comprende numerosas especies repartidas por casi todos los mares del mundo. Estos animales viven en la zona de las mareas. Nuestra nasa reticulada habita en una pequeña concha enrejada con canales muy acentuados. En reposo, la nasa está enterrada en el limo o en la arena y sólo emerge el sifón. Este, dirigido contra la corriente, constituye un medio infalible de detección de alimento. La nasa tiene un olfato muy desarrollado y es muy sensible al olor desprendido por el cadáver de un animal marino cualquiera. Es fácil observar, en el suelo, una experiencia de este servicio de detección; la nasa percibe un olor a unos 30 m de distancia y surge con el sifón estirado. La nasa adopta un método de huida muy original; si se acerca una estrella de mar, se tambalea y despega su pie dd substrato. La abertura se encuentra así hacia arriba. Hecho esto, vuelve a sacar su pie, y se da la vuelta hacia un lado, encontrándose en la posición de partida. Repitiendo varias veces esta operación, la nasa escapa más rápido que si huyese reptando, pues rueda como un pequeño tonel.

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