Natica

Un depredador notable

El pie de las naticas está tan desarrollado que casi llega a ocultar toda la concha. Además, su papel de aparato cavador garantiza a estos gasterópodos carnívoros el mantenimiento de sus presas. Los dibujos y colores de la concha son muy persistentes, llegando incluso a permanecer en los restos fósiles de estos moluscos. El biotopo característico de la natica lo constituyen los fondos de sedimentos blandos, el limo incluso, próximos a las praderas de zosteras y están distribuidas desde la zona litoral hasta una profundidad de 200 m. Las naticas gustan de enterrarse en la arena, dejando sobresalir el sifón respiratorio por el que recogen el oxgeno. La parte anterior del pie puede inflarse bastante, en cuyo caso actúa como una especie de arado para excavar el suelo en busca de una eventual presa. Estos voraces depredadores no dudan en lanzarse sobre otros moluscos: las mactras son uno de sus manjares preferidos; ¡atacan incluso a cangrejos y erizos! Cuando caza, la natica se sirve de dos métodos que pueden complementarse: si se trata de un bivalvo, encierra a su víctima en la concavidad de su pie y espera hasta que se asfixia; entonces el animal prisionero abre sus valvas y ofrece, indefenso, su carne. Pero lo más frecuente es que la natica perfore la concha de su presa por medio de una secreción ácida producida por un órgano bucal y con pacientes golpes de su poderosa rádula. Al cabo de algunas horas incluso días, si es preciso el orificio es lo suficientemente grande: la natica introduce en él su trompa y aspira los tejidos corporales de su víctima.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *