Nebalia

Son muy característicos sus ojos pedunculados

Nebaha bipes es una de esas pequeñas especies de crustáceos casi desconocidas para el gran público. El orden de los Leptostráceos al que pertenece es uno de los más primitivos de los crustáceos superiores o Malacostráceos. Incluso hay autores que ven en ese orden a los antepasados de todos los representantes actuales de los Malacostráceos. Estos animales están provistos de un caparazón bivalvo que lleva en su parte inferior un apéndice rostral articulado; este caparazón no está unido a ningún segmento torácico y se trata de un simple pliegue tegumentario. Uno de los caracteres más primitivos de estas especies es la presencia de la «furca», un abanico caudal en forma de horquilla. Por lo general, las nebalias se encuentran durante la marea baja sobre los animales muertos y en los charcos que deja el agua del mar al retirarse. Esta vida en las aguas poco profundas y en constante renovación es demostrativa de que las nebalias son capaces de tolerar grandes oscilaciones de temperatura y de salinidad. En otros casos, las nebalias cavan galerías que les permitan huir entre el lodo o la arena. Los mecanismos de que se sirven para horadar de este modo son los mismos con los que nadan, ayudándose de la furca para propulsarse. Los crustáceos cavadores no parecen cavar al azar, mostrando una clara preferencia por las zonas más maleables y de menor resistencia del sustrato. Las partículas flotantes del agua les suministran el alimento filtrándose a través de los apéndices torácicos mediante las cerdas que llevan. Las nebalias son ovíparas y, a diferencia de lo que pasa en otros crustáceos, la madre no guarda los huevos hasta el momento de la eclosión sino que los evacúa en el agua.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *