Nyctimeno

Una nariz curiosamente tubulada

El nyctimeno lleva adecuadamente su nombre inglés «tube no sed fruit bat» (panique de narices tubulares), debido a la extraña conformación morfológica de sus fosas nasales. Se trata de dos tubos divergentes bastante extraños. No se sabe con exactitud por qué la naturaleza ha dotado a este panique con tal nariz. Los zoólogos han descrito seis especies de nyctimenos que, para el profano, resultan muy parecidas entre sí. La discriminación específica se debe a algunas características de detalle. La especie de nuestra ilustración es el gran nyctimeno, el más común y el más extendido en Nueva Guinea y alrededores. Las membranas de sus alas muestran puntos redondeados más oscuros, de efecto muy bonito, aunque es preciso distinguirlos en la penumbra del crepúsculo tropical para apreciarlos. El nyctimeno es nocturno, como todos los paniques indoaustralianos y lleva una existencia más bien solitaria. Pasa el día colgado al aire libre de cualquier rama entre el follaje. Los zoólogos han observado que, a la menor perturbación, el nyctimeno hincha y deshincha sus curiosas fosas nasales en un rápido temblor. Sin que esto esté demostrado, es posible que este órgano nasal sirva como emisor de gritos o pulsiones ultrasónicos que tengan por función la localización por el eco. Cuando el nyctimeno vuela, lanza gritos muy agudos, que pueden ser señales de llamada y de contacto o de orientación. Los frutos constituyen la parte esencial de su régimen alimenticio, pero se han encontrado también insectos en algunos estómagos examinados. Mastica la pulpa de los frutos y después la escupe, absorbiendo sólo el jugo.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *