Pachyrrhynchus

Tiene el cuerpo salpicado de esmeraldas

La gran familia de los curculiónidos o gorgojos, universalmente repartida, cuenta con una abrumadora mayoría de miembros insignificantes, de pequeño tamaño y colores apagados. Son raros los gorgojos bonitos. No obstante, existen algunas especies adornadas con vivos colores o salpicadas de tonos dorados y esmeralda, pero suelen ser bastante minúsculas. Una notable excepción es el pachyrrhynchus: de este género se han descrito por lo menos veinte especies. También hay muchas que figuran en colecciones, pero todavía no han sido identificadas por los especialistas, pues son animales de morfología muy compleja. Los entomólogos desconocen hasta qué punto puede variar una especie; para disponer de este dato sería preciso reunir gran cantidad de pachyrrhynchus vivos y criarlos en cautividad, de modo que pudieran estudiarse sus cambios. Probablemente las selvas vírgenes de las Filipinas desaparezcan antes de que pueda arrojarse luz sobre estos maravillosos gorgojos. Este magnífico ejemplar vive en los árboles, donde se alimenta del parénquima de las hojas que mordisquea concienzudamente. Al parecer, su ciclo de actividad es nocturno, pues los coleccionistas siempre encuentran a estos pachyrrhynchus dormidos o somnolientos durante el día, en las horas de más calor. A veces se les ha visto avanzando por el suelo de la jungla, donde sus llamativos colores enseguida permiten descubrirlos. Los pachyrrhynchus están totalmente desprovistos de alas, lo que les obliga a llevar una existencia íntimamente unida a la planta de la que extraen el alimento. Aún no se sabe nada acerca de la biología de este interesante insecto.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *