Peine operculado

Huye alocadamente

El peine operculado es un pariente cercano de la célebre y suculenta vieira, Pecten jacobaeus, ya que ambos forman parte de la familia de los Pectínidos. De colorido muy variable, siempre más vivo en la valva izquierda, este molusco presenta una valva derecha menos convexa; estas valvas llevan unos veinte pliegues radiales y dos alas bastante grandes de las mismas dimensiones, mientras que en la especie emparentada Chlamys varia una de las alas es muy corta. El peine operculado vive en los fondos arenosos y rocosos de la zona infralitoral hasta profundidades de 200 m. A veces ocurre que ciertos individuos, impulsados a la hendidura de una roca, se quedan prisioneros en ella debido a su crecimiento; entonces se ve cómo se deforma la concha y adopta los contornos de su habitáculo. Como sus parientes, el peine operculado está sometido a la depredación de la estrella de mar, enemigo jurado de todos los pectínidos. Sin embargo, estos moluscos poseen órganos muy especializados que les permiten emprender la huida cuando es posible: primeramente, están sus numerosos ojos, alineados en el borde del manto, sensibles a las menores variaciones de la intensidad luminosa. Además, los peines parecen poseer olfato: para comprobarlo, basta con ponerlos en un cubo con agua y añadir a ésta agua que haya contenido estrellas de mar; entonces se les verá nadar a sacudidas, en todas las direcciones... Como no saben orientar su natación, no es raro que después de haber intentado escapar de una estrella de mar, caigan en poder de otra, que aprovechará la ocasión para comérselos.

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