Peonza maga

Pequeña pero nacarada

Este molusco pertenece a la familia de los tróquidos. Con los individuos de esta familia, y en especial con la caracola de Adanson, se confeccionan magníficas joyas; se recogen grandes cantidades que son molidas y pulimentadas hasta conseguir nácar. Aunque forme parte del primitivo grupo de los arqueogasterópodos, la peonza maga es de hecho un paso más evolucionado y no se parece en nada a las lapas. Sólo tiene una branquia plumosa, lo cual es debido a un fenómeno de regresión que los zoólogos consideran un carácter evolutivo. La concha, con siete espiras planas, es más ancha que alta y presenta un ombligo bastante profundo. El color de fondo, de un amarillo muy claro, está adornado con unas «flámulas» longitudinales de un rojo más o menos vivo. La peonza maga es muy común en los fondos cenagosos arriba de la zona costera y abunda especialmente en los lugares herbosos, a profundidades de 10 m y a veces más, ya que hay pequeñas especies que descienden a más de 80 m. Es muy raro encontrar vivas a estas peonzas sobre las playas, pero sí se suelen encontrar montones de conchas vacías. Para recoger los especímenes vivos, hay que esperar a las grandes mareas del equinoccio. Como sus parientes cercanos, la peonza maga se alimenta esencialmente de algas que ramonea mediante rápidos golpes de su potente rádula. En acuario, se ha podido observar que, por ejemplo, la especie Gibbula varia efectuaba 14 «lengüetazos» en 15 segundos.

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