Pinguino Adelia

Pierde la mitad de su peso cuando empolla

El pingüino Adelia es sin duda la especie más numerosa de toda la familia. Muy extendido en todas las regiones próximas al continente Antártico, este pájaro de cuerpo voluminoso, apoyado sobre unas patas pequeñas y con unos ridículos muñones de alas, no está, por fortuna, amenazado de desaparición. Vive en colonias extremadamente numerosas, que pueden reunir varias decenas de miles de individuos. El pingüino Adelia es fiel a su nido, y todos los años las parejas buscan el lugar donde habían establecido su casa en la estación anterior. El nido es de lo más rudimentario, y consiste en unos cincuenta guijarros laboriosamente reunidos en un círculo, en medio del cual permanece un miembro de la pareja. Los nidos de una colonia están lo bastante alejados entre sí como para evitar que sus ocupantes se hieran a picotazos. La pareja se reparte la dura tarea de la incubación. La hembra empolla •durante los primeros 15 días, tras los cuales vuelve al mar para alimentarse, dejando a su esposo el cuidado de asegurar el final de la incubación. El macho, que se queda en ayunas durante 3 semanas o más, pierde la mitad de su peso y se alegra de poder, a su vez, reanudar su alimentación de camarones y de krill. Los hijos se desarrollan bastante rápidamente, porque los padres los ceban de comida. Se reúnen en los nidos, apretándose unos contra otros para mantenerse calientes. Nunca se ha sabido cómo los padres reconocen a sus respectivos hijos en estos increíbles amontonamientos de crías.

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