Rabihorcado menor

Roba las presas a las gaviotas

El rabihorcado menor constituye con otras 4 especies la familia de los fregátidos, aves marinas de las más apasionantes para observar, todas ellas voladoras extraordinarias. El rabihorcado menor parece burlarse de la gravedad. Hemos de decir que, en el reino de las aves, ningún otro pájaro presenta una relación peso/envergadura tan ventajosa. La superficie de las alas de un rabihorcado es muy superior a lo que necesitaría con relación a su peso; no se encuentra una proporción semejante en ninguna otra ave. Su vuelo es de una gracia extraordinaria y puede volar incansablemente durante horas sin experimentar la necesidad de posarse. Los especialistas están de acuerdo en considerar a los rabihorcados y a los vencejos como los mejores voladores. Su ciclo de actividad es diurno. Cuando llega el atardecer, los rabihorcados de un mismo sector se dirigen hacia árboles-dormitorio familiares donde se reúnen para pasar la noche. El rabihorcado puede coger a los peces con los que se alimenta con su largo pico curvo, dotado en el extremo de un gancho acerado. Además, hace presa sobre todo en los peces voladores. Nunca se posa en el agua, pues su plumaje no está cubierto de materia grasa y, si lo hiciera, no podría elevarse por la gran longitud de sus alas. Atrapa sus propias presas al vuelo, pero destaca persiguiendo incansablemente a las gaviotas y otras aves a quienes obliga a regurgitar, aligerándolas de su carga, y se aprovecha así de las presas ajenas o de los restos, que recoge también en el aire.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *