Ranita de fango

Un pequeño sapo europeo poco conocido

La ranita de fango es poco conocida por los amigos de la naturaleza, puesto que a menudo se le toma por un pequeño sapo común. En realidad, es un anfibio muy diferente, ampliamente distribuido por Europa, pero en ninguna otra parte. Su más cercano pariente es el sapo de espuela oscuro. A la ranita de fango se le califica de “moteada” o de “manchada”. Su color es muy variable individualmente, pero su vientre es siempre de un blanco inmaculado. El macho es más pequeño que la hembra, y se distingue de ella por las rugosidades pardas dispuestas en la cara inferior de los dedos de sus patas de atrás, así como bajo la garganta y en las ancas. Al contrario que los verdaderos sapos, que tienen un saco vocal exterior, que se distiende hacia fuera, la ranita de fango tiene un saco vocal interno, que no se ve cuando el macho canta. Es un animal nocturno, que busca a sus presas en el suelo. La ranita de fango sólo se mete en el agua para reproducirse, pero no tiene estación de desove bien definida. Aunque la mayoría de las ranitas de fango se reproduce en abril, existen algunas retrasadas, que se ocupan de asegurar su descendencia hasta el final del verano. Es curioso que no se sepa nada de la hibernación de la ranita de fango. Sin embargo, parece ser que pasa la estación fría profundamente enterrada en el suelo, desde octubre a marzo. Se puede encontrar la ranita de fango en los pantanos, pero frecuenta también las praderas húmedas, los terrenos que bordean un río y el monte bajo. Su piel segrega un mucus poco tóxico, que a lo sumo puede provocar algunas irritaciones cutáneas benignas en los niños.

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