Serpiente coral africana

Pasa la vida escondida en el suelo

La serpiente coral africana no cede en nada a las diferentes especies de serpiente coral sudamericanas, en cuanto a su coloración. En efecto, es una serpiente bellísima, adornada de vivos colores, dispuestos en dibujos muy variados. De hecho, existen varias especies, que se designan bajo el mismo nombre colectivo. Estas serpientes pertenecen a la familia de los elápidos y están emparentadas con las cobras, igual que con las serpientes coral del Nuevo Mundo. Se desconoce todavía la biología de las serpientes coral, debido a que estos reptiles tienen la curiosa costumbre de vivir constantemente escondidas en el suelo o entre la capa de hojas muertas o de humus vegetal que cubre el suelo. No se las ve nunca y los encuentros con ellas son fruto de la casualidad. Sólo cuando, por una u otra razón, se excava el suelo o se desbroza un terreno, es posible ver una serpiente coral africana. La cabeza redondeada y el hocico romo permiten a la serpiente coral africana, como a sus parientes americanas, cavar galerías en el suelo blando. Le gusta estar en los troncos podridos de los árboles viejos caídos o talados. En estos lugares es donde hay que buscarlas. Cuando está inquieta o irritada, la serpiente coral africana levanta la cabeza y el cuello como las cobras. No es agresiva y su temperamento tranquilo hace de ella un animal poco peligroso, a pesar de la toxicidad de su veneno. Su boca es demasiado pequeña para que constituya un peligro para el hombre. Es más activa de noche y se alimenta de lagartos y pequeños roedores.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *