Sírex gigante

Una enorme "avispa"inofensiva

Este grandísimo himenóptero, también llamado urocero, forma parte del grupo denominado de las “moscas de sierra”, como la tentreda. Estos insectos pertenecen al suborden de los sínfitos, que se diferencian de los demás himenópteros por la carencia de estrangulamiento entre el tórax y el abdomen. Además, las hembras tienen en la punta del abdomen un largo taladro dentado que les sirve para poner los huevos en la madera. El sírex gigante vuela sobre todo a mediados del verano, en los bosques claros de toda Europa, y se suele encontrar a las hembras cuando hace buen tiempo, en las zonas soleadas; los machos se establecen en las copas de los árboles. A pesar de la terrible impresión que produce, el sírex gigante es inofensivo. La hembra hunde sus huevos en los troncos secos. Para ello, se apoya sobre sus patas y hunde su taladro más de un centímetro a través de la corteza de la madera. Durante su lento desarrollo, las larvas excavan galerías circulares, cada vez más anchas, a medida que van creciendo. Cuando llega el momento, cada larva se instala en una celdilla para la ninfosis a unos centímetros bajo la superficie de la madera. Tras haberse transformado, el sírex adulto perfora él mismo, con ayuda de sus mandíbulas, un agujero de salida absolutamente circular. Los daños que puede causar el sírex gigante en los bosques son de escasa consideración. Sin embargo, puede ocurrir que una hembra, al no encontrar madera adecuada, ponga sus huevos en los tablones de una serrería. Las larvas pasarán desapercibidas y, mucho más tarde, cuando los tablones se hayan utilizado, saldrán de ellos los adultos en gran número.

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