Tapaya coronado

Se le llama «sapo del desierto»

Si fuese más grande, este singular lagarto con cara de sapo podría con toda propiedad confundirse con un reptil prehistórico. Su extraño aspecto ha sumergido al sapo cornudo en el dominio de la leyenda. Por ejemplo, ¡hay quien dice que es capaz de hacer brotar sangre de sus ojos! Existen una docena de especies de tapayas distribuidas en México y en el sudoeste de los Estados Unidos. El tapaya coronado vive en regiones arenosas desérticas y semidesérticas, tanto en llanura como incluso a 3.000 m de altitud. Satisface su necesidad de agua lamiendo el rocío que se deposita por la noche sobre las plantas. Su régimen alimenticio comprende insectos, constituyendo las hormigas la principal aportación. El tapaya caza un poco al estilo de los camaleones o de los sapos. Se acerca lentamente a su presa, se para, inclina ligeramente de lado la cabeza y acto seguido proyecta su lengua gruesa y viscosa sobre la víctima, que se ve atrapada sin ninguna posibilidad de huida. Es un animal diurno, perfectamente adaptado a la vida entre la arena y las rocas recalentadas por el sol. Al final de la tarde, cuando el sol baja al horizonte, este pequeño iguánido se apresta a instalarse para pasar la noche. Hunde la cabeza en la arena o la tierra blanda, después agita frenéticamente el cuerpo; cava así una especie de surco en el fondo del cual desaparece, no dejando sobresalir más que la cabeza. Aunque la mayoría de los observadores niegan haber visto al tapaya coronado lanzar sangre por los ojos, algunos zoólogos dignos de crédito afirman este hecho. Se trataría, según ellos, de una reacción de defensa muy particular.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *