Terebrátula batial

Vive en los desprendimientos rocosos de las profundidades

Como la mayoría de las 250 a 300 especies de braquiópodos que hoy existen (vestigios de un importante phylum del que se conocen 7000 especies fósiles), Waldhetmia cramum es una terebrátula sedentaria que vive fijada a las rocas de la plataforma continental hasta varios centenares de metros de profundidad. La concha, frágil y delgada, está formada por dos valvas cóncavas, elaboradas a partir de unas secreciones producidas por dos pliegues tegumentarios. En el borde posterior de la valva ventral pueden apreciarse varios dientecillos que se insertan estrechamente en los minúsculos alvéolos existentes en la valva dorsal, formando así una especie de charnela. Este dispositivo, característica fundamental para la clasificación de los braquiópodos, restringe bastante la capacidad de movimientos de la concha y sólo permite una abertura ligera; no obstante, ésta es suficiente como para permitir la circulación del agua a nivel de los tentáculos del lofóforo. El estudio del desarrollo embrionario de estos animales revela unas particularidades de considerable interés en cuanto a la filogénesis: durante mucho tiempo confundidos con los moluscos (hasta la mitad del siglo XIX), los braquiópodos no tienen, sin embargo, ningún nexo con ellos, pero sí presentan grandes afinidades con equinodermos y cordados. El cuerpo de la joven larva se divide en tres partes: la zona anterior da lugar al lofóforo y las visceras; del lóbulo posterior surge el pedúnculo mediante el cual se fija el animal al sustrato; la zona media da origen a los pliegues del manto.

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