Termobia de las tahonas

También se le llama insecto del fuego

Thermobia domestica es un insecto muy primitivo como lo evidencian tanto su aspecto como el tipo de desarrollo. Al carecer de alas, los tres segmentos torácicos han permanecido del mismo tamaño y lo mismo sucede con los anillos abdominales, razones por las que está dotado de una flexibilidad poco común. En el extremo del abdomen surgen tres largos apéndices y un par de cercos que encuadran un filamento terminal, cercos que no aparecen ya en los insectos más evolucionados o que están muy atrofiados. El cuerpo de la termobia está cubierto de diminutas escamas, lo que hace que este minúsculo animal se escurra entre los dedos al cogerlo, como si fuera un pez. Estas escamitas son negras y doradas en T. domestica y plateadas en Lepisma sacchanna ■ pececillo de plata), especie también de presencia habitual en cualquier agrupación humana. Las larvas de Thermobia no se diferencian de los ejemplares adultos, excepción hecha de la inmadurez de sus glándulas genitales, lo que les impide reproducirse. Un fenómeno curioso es que, una vez desarrollados los órganos genitales, el insecto sufre mudas y prosigue su crecimiento durante varios años. Por el contrario, los insectos superiores, cuando ya han sufrido la metamorfosis, mantienen el mismo tamaño y su vida no suele prolongarse más allá de la estación siguiente. T. domestica se alimenta de residuos vegetales menudos, polen, arena, roe el papel la tela y su aparato digestivo contiene bacterias capaces de digerir la madera. Gusta de permanecer en los lugares caldeados y en especial en los hornos de panadero (de donde, obiamente, le viene el nombre popular), puede soportar, durante algunos minutos, temperaturas de unos 51 C, mientras que pasado el nivel de 48 o 49 C casi todos los insectos mueren.

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