Tiburón bracilargo

Debe su nombre a la longitud excepcional de sus aletas pectorales

Los anglosajones llaman también tiburón de punta blanca por el ca-püchón blancuzco que recubre el extremo muy redondeado de la primera aleta dorsal, así como el de la segunda dorsal, el lóbulo superior de la anal y con bastante frecuencia el extremo de las pectorales. Estas manchas particulares, la longitud excepcional de los pectorales, la configuración del hocico (bastante corto, aplanado lateralmente y redondeado en su extremo) y su original dentición han hecho que algunos lo clasifiquen en un género nuevo (Pterolamiops). Su color general es gris, tirando a pardo en el dorso y más claro en el vientre. El tiburón bracilargo se cuenta entre las especies mejor representadas en alta mar, pues rara vez se aproxima a las costas. Algunos lo consideran agresivo y peligroso, otros lo describen como un nadador tranquilo e indiferente, obstinado y zalamero. Se le puede encontrar tanto cerca de la superficie como a una profundidad de 18.0 m. Cuando llega la ocasión de una comilona, suelen ser los primeros en acudir y en gran número. El contenido de sus estómagos revela cierta predilección por los atunes jóvenes. Cuando se alimentan en los bancos de sardinas, estos tiburones se limitan a nadar en superficie, a veces en apretadas filas, con el hocico fuera del agua y la boca bien abierta. Les basta con engullir las sardinas que se pierden accidentalmente en tal abismo. En verano, cuando las aguas se caldean demasiado, los machos jóvenes y las hembras inmaduras emigran hacia los trópicos, quedándose en aquellos lugares las hembras gestantes para tener sus crías.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *