Tiburón plateado

Se abastece de las redes de los pescadores

El tiburón plateado, o tiburón de hocico blanco de los arrecifes, debe ser nombre al color gris claro que posee y a las manchas blancas que lleva en las puntas de las pectorales y de la primera dorsal. A causa de estas manchas blancas, se le confunde a veces con el tiburón de aletas largas, aunque se distingue claramente de éste por su dorsal redondeada y sus largas pectorales. En las regiones tropicales es fácil encontrarle a lo largo de las costas, en las proximidades de los arrecifes y en los atolones. Normalmente, se alimenta de peces y calamares. Los especímenes grandes se aventuran más hacia el interior y atacan a las redes de los pescadores, destrozando las mallas para abastecerse de comida a cuenta ajena, sobre todo cuando las redes están cargadas de atunes. Aunque no es particularmente agresivo, es temido por los bañistas, dada su presencia en aguas costeras. Su clasificación dentro de la familia de los Carcarínidos —también llamados peces requiem—, la mayor entre los tiburones, no es demasiado correcta. Recordemos que, en la religión católica, la misa de Requiem se dice para los muertos. Por lo tanto, este nombre es evocador de la fama que tienen algunos tiburones pertenecientes a esta familia. De hecho, la mala reputación de esta familia, e incluso del conjunto de los tiburones, se debe sólo a algunas especies raras que, efectivamente, son muy peligrosas y a veces deliberadamente agresivas, o peligrosas de modo accidental.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *