Titán gigante

Su nombre lo define perfectamente

La subfamilia de los Prioninos a los que pertenece esta especie integra a los mayores Cerambícidos. Aparte del Macrodontia cervicornis del Brasil, 14 cm, y otra especie de las islas Fidji, Xixuthrus, también notable por su tamaño, parece ser que el titán es el campeón de los coleópteros. Algunos ejemplares alcanzan 180 e incluso, 200 mm de largo sin las antenas, que representan, aproximadamente, las tres cuartas partes del cuerpo. Respecto al peso, el titán es uno de los más pesados. Los primeros especímenes conocidos se encontraron en ríos donde habían caído y habían sido tragados por los peces. Los indios comenzaron a coleccionarlos para atender a la demanda de los aficionados europeos que buscaban estos insectos y ofrecían elevados precios. Es probable que este tráfico haya causado la Tarificación de la especie. Además, los lugareños apreciaban (y siguen apreciando) las larvas y las buscaban para comerlas a causa de su grosor. Estas larvas viven en la madera seca o podrida. Casi ápodas, poseen unas potentes mandíbulas de color pardo muy duras que contrastan con el resto del cuerpo blando y abombado. Aunque no es conocido, se piensa que la duración del desarrollo larvario debe ser larga, como ocurre con la mayoría de los demás cerambícidos, a causa de la pobreza nutritiva de los alimentos. Los insectos adultos comen miel y savia. Se sabe que se ocupan de su progenie, pero se desconocen los detalles. Las antenas de las hembras son más cortas que las de los machos y tienen 11 ó 12 segmentos. Se sabe que entre los cerambícidos, la digestión de las larvas se ve favorecida por unos microorganismos simbióticos.

ARTICULOS QUE TE PUEDEN INTERESAR...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *