Tortuga carey

Proporciona la preciosa "concha"de los objetos de lujo

La tortuga carey es una tortuga marina de pequeño “formato”: la mayoría de los individuos capturados pesan en general menos de 50 kg, para un caparazón de 60 cm de longitud. El animal debe su nombre de imbricada al hecho de que las grandes conchas de su caparazón se superponen. También se le llama “tortuga carey”: en efecto, el caparazón de esta especie es el que provee la célebre materia a la vez coloreada y translúcida llamada “concha”, de la que se hacen numerosos objetos de lujo: peines, monturas de gafas, etc. La aparición, desde hace algunos decenios, de materias plásticas, ha hecho caer considerablemente, por fortuna, la demanda de concha auténtica, para el bien de la tortuga carey, cada día más escasa. La especie está distribuida por las aguas marinas tropicales, templadas y cálidas de todo el mundo. La tortuga carey emigra mucho menos que la tortuga verde: sus pequeñas poblaciones están diseminadas al azar por los altos fondos arenosos y en las proximidades de los arrecifes coralinos, donde encuentran su alimento, tanto plantas acuáticas como peces, erizos o cangrejos. Su potente mandíbula superior, en forma de pico afilado, le permite romper los caparazones más duros. Por otro lado, parece que la tortuga carey también consume con gusto medusas, fisalias y otros animales de células urticantes; tal vez sea por esto por lo que su carne es a veces nociva. La tortuga carey se reproduce en cualquier época, pero parece que no desova más que cada dos o tres años. La hembra permanece fiel a la playa elegida, depositando su puesta en un modesto agujero que cava en la arena.

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